El Yoga no es sólo un conjunto de posturas que nos ayudan a tonificar, a obtener más flexibilidad y masajear nuestros órganos internos. El yoga nos ofrece la oportunidad de sentir nuestras emociones más incómodas y comenzar a superarlas.

Al sentir nuestro cuerpo durante períodos de espera de 5-10 minutos, no solo el cuerpo se libera físicamente, también encontramos la liberación mental y emocional. Para las personas que están trabajando en su pasado o en situaciones actuales, esto puede ser increíblemente poderoso y curativo. Como desenterrar ciertas emociones puede ser extremadamente doloroso debes tener otros apoyos al crear espacio para permitir que surjan emociones difíciles.

Esta secuencia de asanas te ayudará a potenciar el tamas encontrando así tu centro y conectar con verdadero ser.

Te recomiendo que inicies la secuencia con tres saludos al sol.

Además, es aconsejable que durante toda la secuencia no te olvides de tu respiración y practiques Ujjayi Pranayama.

Abridores de cadera

Muchos de nosotros tendemos a almacenar nuestras emociones en la región de la cadera. Esta es una parte natural de la respuesta al estrés de “lucha o huida”. Cada vez que nos sentimos amenazados o tenemos una reacción de estrés, respondemos físicamente tensándonos en esta área o atrayéndonos o huyendo para protegernos.

El espacio entre las caderas también es la ubicación del segundo chakra, o centro de energía. Este chakra está conectado a nuestras relaciones con otras personas, que a menudo son la fuente de emociones difíciles, ya sean sentimientos de abandono, resentimiento o pérdida. Si este chakra está cerrado o desequilibrado, es posible que note dificultades en sus relaciones personales y una sensación de estar atascado.

Equilibrar este chakra con posturas de apertura de cadera es una manera de abrirse al procesamiento, encontrar el perdón y comprender la raíz de tus emociones.

1. Eka Pada Rajakapotasana – La Paloma

El Pichón - Yoga para dormir

La Paloma es uno de los abridores de cadera más profundos que practicamos en yoga y, a menudo, uno de los desafíos más físicos y mentales. Usa todos los accesorios que quieras para sentirte apoyado y encontrar un poco de facilidad en la pose. Aprovecha esa sensación de apoyo como una oportunidad para celebrar y sentirte seguro para permitir que surja cualquier necesidad.

2. Balasana – El Niño

Balasana - El Niño
balasana Extendido - El Niño Extendido - Yoga depresión

Instrucciones

  1. Desde Bharmanasana, la mesa con cuatro puntos de apoyo, exhala y baja las caderas a los talones y la frente al suelo. Junta las rodillas o, si es más cómodo, separa las rodillas ligeramente.
  2. Los brazos pueden estar sobre la cabeza con las palmas en el suelo, las palmas o los puños se pueden poner debajo de la frente, o los brazos pueden estar al lado del cuerpo con las palmas hacia arriba.
  3. Respira lenta y profundamente, presionando activamente el vientre contra los muslos al inhalar.
  4. Respira y aguanta durante 4-12 respiraciones.
  5. Para liberar: coloca las palmas debajo de los hombros e inhala lentamente hasta sentarte.

Beneficios: La postura del niño calma el cuerpo, la mente y el espíritu y estimula el punto del tercer ojo. La postura del niño estira suavemente la zona lumbar, masajea y tonifica los órganos abdominales y estimula la digestión y la eliminación.

Torsiones

Los giros son extremadamente poderosos para digerir y procesar cosas de manera saludable. Según Ayurveda, la ciencia hermana del yoga, la digestión saludable es esencial, no solo por los alimentos que comemos, sino también por las experiencias que tomamos.

Estas experiencias pueden incluir conversaciones con personas, el entorno que nos rodea, nuestras reacciones a las cosas, todo lo cual desencadena nuestras emociones. Practicar giros enciende el sistema digestivo y fomenta la acción del procesamiento.

3. Ardha Matsyendrasana – Torsión Lateral

Matsyendrasana - Torsión-Lateral

Siéntate en el suelo con las piernas estiradas frente a ti. Dobla las rodillas y pone los pies en el suelo. Desliza el pie izquierdo debajo de la pierna derecha hacia el exterior de la cadera derecha. Coloca la parte exterior de la pierna izquierda en el suelo. Pasa el pie derecho sobre la pierna izquierda y colócalo en el suelo fuera de la cadera izquierda. La rodilla derecha apuntará directamente hacia el techo.

Exhala y gira hacia el interior del muslo derecho. Presiona la mano derecha contra el suelo, justo detrás de la nalga derecha, y coloca la parte superior del brazo izquierdo en la parte externa del muslo derecho cerca de la rodilla. Estire el torso delantero y el muslo derecho interno juntos.

Presiona el pie derecho interno muy activamente contra el suelo, suelta la ingle derecha y alarga el torso delantero. Inclina la parte superior del torso ligeramente hacia atrás, contra los omóplatos, y continúa alargando el coxis hacia el suelo.

Puedes girar la cabeza en una de dos direcciones: continúa girando el torso girándolo hacia la derecha; o contrarresta el giro del torso girándolo hacia la izquierda y mirando por encima del hombro izquierdo al pie derecho.

Con cada inhalación, estírate un poco más a través del esternón, empujando los dedos contra el suelo para ayudar. Gira un poco más con cada exhalación. Asegúrete de distribuir el giro uniformemente a lo largo de toda la columna vertebral; no lo concentres en la espalda baja.

Permanece de 30 segundos a 1 minuto en la postura y luego suelta con una exhalación. Regresa a la posición inicial y repite lo mismo hacia la izquierda durante el mismo período de tiempo.

Asanas de Equilibrio

Las posturas de equilibrio desarrollan las funciones del cerebelo que es el centro cerebral encargado de controlar la forma de funcionar del cuerpo en movimiento. Esto hace repercutas en todos los demás.

El equilibrio físico muestra tu equilibrio emocional. Trabajando este tipo de asanas ayudaras a equilibrar tu mente y tus emociones.

4. Virabhadrasana III – Guerrero 3

Paso 1

De pie en Tadasana (Pose de montaña), exhala y dobla hacia Uttanasana (La pinza). Desde Uttanasana, exhala y vuelve a colocar el pie izquierdo en una posición alta. Tu rodilla derecha debe estar más o menos en ángulo recto. Coloca la línea media de tu torso (desde el pubis hasta el esternón) hacia abajo en la línea media del muslo derecho (desde la rodilla hasta el pliegue de la cadera) y lleva las manos a la rodilla derecha, la mano derecha a la rodilla externa, la mano izquierda a el interior. Aprieta la rodilla con las manos, levanta ligeramente el torso y, con una exhalación, gíralo ligeramente hacia la derecha.

Paso 2

Ahora desde esa posición, estira los brazos hacia adelante, paralelos al suelo y paralelos entre sí, con las palmas frente a frente. Exhala y presiona la cabeza del fémur derecho hacia atrás y presiona el talón activamente contra el piso. Sincroniza el enderezamiento de la pierna delantera y el levantamiento de la pierna trasera. Mientras levantas la pierna trasera, resiste presionando el coxis en la pelvis.

Paso 3

No permitas que el torso se balancee hacia adelante mientras se mueve hacia su posición; en cambio, mientras estiras la rodilla delantera, piensa en presionar la cabeza del fémur hacia atrás. Esto centra el fémur en la articulación de la cadera, apoya el talón en el suelo y estabiliza la posición.

Paso 4

Los brazos, el torso y la pierna elevada deben colocarse relativamente paralelos al suelo. Suelta la cadera [de la pierna elevada] hacia el suelo hasta que los dos puntos de la cadera estén nivelados y paralelos al suelo. Energiza la pierna trasera y extiéndela fuertemente hacia la pared de detrás de ti. Levanta la cabeza ligeramente y mira hacia adelante, pero asegúrate de no comprimir la parte posterior de tu cuello.

Paso 5

Permanece en esta posición entre 30 segundos a un minuto. Suelta de nuevo en una exhalación. Lleva tus manos al suelo a cada lado del pie derecho, y en una exhalación, avanza el pie izquierdo hacia el derecho. Permanece en esta curva hacia adelante durante algunas respiraciones, luego repite durante el mismo período de tiempo en el otro lado.

Otras Asanas

Aquí te dejo alguna asanas más que pueden ayudarte a eliminar el estancamiento.

5. Trikonasana – El Triángulo

Trikonasana - El Triángulo

Trikonasana ayuda a estirar profundamente el torso lateral ayudando a abrir el pecho y los pulmones.

Paso a paso

Empieza de pie en Tadasana (la Pose de la Montaña). Separa bien los pies y gira el pie derecho de forma que apunte a la parte delantera de la esterilla. El pie izquierdo debe de estar rotado unos 45 grados hacia el iterior de tus piernas. Ambos talones deben de estar en la misma linea.

Alza los brazos a la altura de los hombros mientras inhalas. Dobla la cadera hacia la izquierda y posa la mano derecha sobre el tobillo derecho mientras exhalas.

Ahora alza el brazo izquierdo hacia el techo o pásalo por detrás de tu espalda hasta alcanzar tu muslo derecho para asegurar una buena torsión mientras inhalas. Echala alzando el pecho hacía el cielo.

Haz entre 3 y 6 respiraciones profundas para desintoxicarte. Después cambia de lado y repite.

6. Dhanurasana – El Arco

Los beneficios de realizar esta asana son:

  • Fortalece la espalda y los músculos abdominales.
  • Estimula los órganos reproductivos.
  • Abre el pecho, el cuello y los hombros.
  • Tonifica los músculos de las piernas y los brazos.
  • Agrega mayor flexibilidad a la espalda.
  • Mejora el estrés y la fatiga destructora.
  • Alivia las molestias menstruales y el estreñimiento.

7. Matsyasana – El Pez

  1. Acuéstate boca arriba. Tus pies están juntos y las manos relajadas junto al cuerpo.
  2. Coloca las manos debajo de las caderas, con las palmas hacia abajo. Acerca los codos el uno hacia el otro.
  3. Respirando, levanta la cabeza y el pecho hacia arriba.
  4. Manteniendo el pecho elevado, baja la cabeza hacia atrás y toca la parte superior de la cabeza con el suelo.
  5. Con la cabeza tocando ligeramente el suelo, presiona los codos firmemente contra el suelo, colocando el peso sobre el codo y no sobre la cabeza. Levanta el pecho desde entre los omóplatos. Presiona los muslos y las piernas contra el suelo.
  6. Mantén la postura todo el tiempo que puedas cómodamente, inhalando y exhalando suavemente. Relájate en la postura con cada exhalación.
  7. Ahora levanta la cabeza, bajando el pecho y la cabeza al suelo. Lleva las manos hacia atrás a los lados del cuerpo. Relajate.

Relajación

Las posturas relajantes en las que el cuerpo no está haciendo mucho físicamente, aparte de solo existir, son quizás las más poderosas. Cuando el cuerpo está quieto, la mente a menudo vaga. Usa este espacio para devolver los pensamientos al cuerpo y la mente. Haz un inventario de cómo se siente tu cuerpo y el estado de la mente.

Si algo se siente desequilibrado, empieza a sentir curiosidad acerca de por qué y cuál es la fuente de este sentimiento. Dirige tu atención a ese malestar y, en lugar de empujarlo para esconderlo, crea el espacio para invitarlo a salir a la superficie.

8. Savasana

Savasana - Yoga asana

Esta es la pose más importante de todas. Nos hacemos un favor invaluable cada vez que podemos encontrar la quietud completa. La mente necesita estos momentos de quietud para procesar y reflexionar. Necesita eliminar los estímulos para dar sentido a todas las cosas que se necesitan cada día.

En lugar de gastar tu Savasana mentalmente en tu lista de la compra, haz un esfuerzo por estar presente en la mente y el cuerpo, podría ser tu única oportunidad de hacerlo en todo el día. En silencio, observa lo que ocurre y estáte abierto a los grandes cambios que puedan ocurrir.

A menudo no entendemos realmente la causa de nuestras emociones. No estamos seguros de por qué estamos enfadados, tristes o deprimidos. Podría ser que hay una respuesta muy profunda y arraigada que necesitamos tiempo y espacio para entender.

Sin embargo, comenzar a hacerte amigo con tu cuerpo y mente es una forma de traer estas cosas a la superficie. Abrir las partes del cuerpo que se aferran a estas emociones es otra pieza del rompecabezas. Intenta practicar estas posturas, ya que pueden llevarte al avance que aporta un poco más de claridad y te ayuda a superar tus emociones difíciles.


Espero que este artículo te haya ayudado a conocerte mejor y saber como encontrar tu centro. Si quieres saber más secuencias para practicar esta maravillosa práctica te recomiendo que leas mis artículo sobre yoga para la depresión y yoga para la estrés y la ansiedad.

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Por Natalia

El verdadero yoga no trata de la forma de tu cuerpo, sino de la forma de tu vida. El yoga no se realiza, se vive. Al yoga no le importa qué has sido; le importa la persona en la que te estas convirtiendo.” – Aadil Palkhivala.

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