En nuestra vida hay muchas cosas que están fuera de nuestro control. Sin embargo, nosotros somos responsables de nuestros estados mentales, y además, somos capaces de cambiarlos para mejor. Según el budismo, esto es lo que debemos hacer, y enseña que esta forma de vida es el único antídoto real para nuestros propios dolores personales, para las ansiedades, miedos, odios y confusiones generales que acosan la condición humana. Buda decía que no somos capaces de evitar el dolor, pero sí que esta en nuestras manos evitar el sufrimiento.

Las prácticas de meditación budista son técnicas que fomentan y desarrollan la concentración, la claridad, la positividad emocional y una visión tranquila de la verdadera naturaleza de las cosas. Practicando la meditación aprenderás cuales son los patrones y hábitos de tu mente, y con esta información tendrás el medio para cultivar formas nuevas y más positivas de ser.

A lo largo de los milenios, se han desarrollado innumerables prácticas de meditación en la tradición budista. Sin embargo, la base de todos ellos es el cultivo de un estado mental tranquilo y positivo. No todos los estilos de meditación se acoplan a todo el mundo, a veces has de practicar distintas técnicas hasta dar con la que mejor se ajusta a ti. Podría ser interesante que practicaras un estilo al menos una semana para acoplarte a él y comprender si es beneficioso y agradable para ti.

El mindfulness, es otro modo de meditación que aporta los mismos beneficios. Sin embargo, para los más escépticos hay una buena noticia. El mindfulness es una técnica probada de forma científica y ha demostrado los grandes beneficios mencionados. Esta práctica permite que alcances ondas cerebrales más profundas para que así el cuerpo y la mente alcancen grandes beneficios que de otra forma sería mucho más complejo alcanzar. Se trata de realizar prácticas conscientes utilizando posturas y respiraciones conscientes. Durante la sesión se ha de prestar atención a las sensaciones, la energía, las emociones y la mente para alcanzar un estado profundo libre de estrés y ansiedad.

Lo mejor de la meditación es que puedes practicar en cualquier situación, sin necesidad de que dure un tiempo determinado ni de que lleves una ropa o calzado adecuado. Cualquier momento es bueno, y no te engañes, no uses excusas para evitarla, no necesitas más de “x” minutos. Tu sesión puede durar desde un minuto hasta lo que necesites o puedas. Recuerda que lo beneficios vendrán si practicas.

Es importante tener en cuenta que esto no es una pasilla mágica, los beneficios se empiezan a ver con la práctica diaria. Es un entrenamineto de la mente y de la misma forma que resulta complejo adquirar la forma física deseada, nos encontramos con un desafío mental en el que tenemos que entrenar a menudo y conscientemente para ver como nuestra mente toma la forma deseada.

Tipos de meditación

Atención Plena

Nuestra mente no es capaz de descansar, de dejar los pensamientos a un lado. Nos enfrentamos a la vida con un gran desafío, vivirla y vivir nuestros pensamientos que en la gran mayoría de casos no se acerca lo más mínimo a la realidad. Esta práctica es perfecta para principiantes, ayuda a frenar esta huracán de pensamientos y a controlar cuando los queremos tener para ponerles atención.

Funciona cultivando una consciencia del dialogo interior que no se juzga. Reconoces tus pensamientos pero no te enganchas a ellos, no los juzgas. Estos pensamientos, en su mayoría, son los culpables de que vivamos periodos de ansiedad, tristeza o estrés.

Empezarás a sentir que funciona cuando llegue un pensamiento y te des cuenta de que ese pensamiento está ahí, en ese momento ya estarás siendo consciente y grancias a ello podrás decidir si anclarte o no a él.

Esta meditación es básicamente guiada, yo utilizo Headspace para realizar este tipo de meditaciones. Tienes un mentor durante todo el recorrido que te ayuda a seguir consciente. Cuando tu mente divaga y te das cuenta, has de volver a la meditación y dejar pasar esos pensamientos.

En Movimiento (Mindfulness)

Esta práctica fortalece, despeja la mente y te estabiliza para poder estar presente siempre. Esto se consigue poniendo atención a una sensación o un objeto. Cuando te encuentras sentad@ o tumbad@, se suele usar la respiración. Sin embargo, cuando estás en movimiento, te enfocarás en las sensaciones físicas como el movimiento del pie sobre el suelo.

No debes intentar evadirte de todo siempre, sino tener el control de tu mente y por consiguiente, de tus sentimientos.

Amor Incondicional

Se utilizan mantras para focalizarse en el amor y la compasión hacia ti mismo o hacia personas que lo estén pasando mal cercanas. Se trata de practicar el amor incondicional sin peros. Sin dejar de amar porque algo no es como deseamos o porque se cometan errores.

El amor es lo contrario al miedo, es el arma que podemos utilizar para eliminar el miedo de nuestras vidas. Amando potenciamos todo lo bueno. Muchas veces viviremos rodeados de gente con la que la vida no es fácil pero estamos ligados a ellas, y eso es inevitable. Practicando el amor incondicional, las situaciones en compañía complicada (podría ser la nuestra propia) se verán potenciadas a la paz.

Para practicarlo, elige varios mantras (yo me amo, soy amor, la felicidad está conmigo, gracias), e inicia la practica enfocándote a ti mismo para luego extenderla a tu alrededor.

Mantras

Consiste en recitar en alto o en silencio un sonido, palabra o frase. Cuando repetimos un mantra obligamos al cerebro a centrarse en ello provocando la meditación consciente. Tanto es el beneficio que los científicos han demostrado que utilizar las vibraciones del mantra ayuda al sistema nervioso e induce a la profunda relajación. No importa el mantra que utilices que los beneficios serán los mismos.

Se practica tumbado o sentado. Cuando repetimos el mantra nos enfocamos en la vibración en el interior del cuerpo. Puedes realizar las repeticiones como más te plazca, con cada respiración o de forma aleatoria. Si la mente divaga hazte consciente de ello y vuelve a la consciencia de la vibración.

Chakras

Los chakras son ruedas energéticas situadas a lo largo de nuestra espina dorsal que están conectadas a nuestra consciencia. Si los chakras se cierran perdemos nuestra fuerza vital y nos sentimos como entumecidos.

En posición de loto respiras de forma vertical centrándote en cada uno de los chakras, siguiendo el camino de la energía vital. Ese enfoque tiene que estar centrado en equilibrar los centros energéticos y abrir cada uno de tus chakras.

Ahora te propongo algo. Medita 3 minutos diários durante 21 días y si sientes los beneficios que ello conlleva aumenta la duración de la meditación. Estoy segura de que te vas a sentir fenomenal y no te vas a arrepentir. Este es un tiempo que te regalas, para tu salud mental y física.

Namaste

“Si tienes tiempo de respirar, tienes tiempo de meditar. Respiras cuando caminas, respiras cuando estás de pie, respiras cuando te acuestas”. Ajahn Amaro

Por Natalia